Tanto tiempo sin escribir, y de mí escapan las letras. De mí escapa todo como si para huir se hubiera creado. Desde que dejé que mi tristeza se adueñara de lo que en verdad me importa, nada pudo haber perdido tanto sentido. Desde mis amigas que respiran a kilómetros de donde estoy, desde mis palabras que se hayan a mil pasos de gigante de mi presencia, todo lo he perdido, y nada cuenta con la posibilidad de volver.
Si tan solo tuviese otro momento para reiniciar lo necesario en mi vida, todo se llenaría con ese calor tan necesario que doblegaría mis labios para formar una sonrisa. Vengan letras a mí, y curen a mi corazón hambriento de sentido.